suele pasar que de un momento a otro se te va la inspiración y no puedes volver a escribir como te encantaría hacerlo una, y otra, y otra vez.
también la inspiración puede regresar unos minutos, de un momento a otro y en el momento menos conveniente.
por ejemplo, este es el momento, en que durante una conversación muy usual te preguntan cuál era el blog en el que escribías, y revive otra vez esa intención por exteriorizar las cosas que piensas y sientes, las cosas que vives día a dia, y aunque no le importen a nadie y no tengas un espíritu exhibicionista, te gustaría que alguien esté interesado en saberlas.
admito: me gusta escribir y mucho, y no es que deje de escribir, sino que he dejado de hacerlo por satisfacción y el haberlo intentado cientos de veces sin ningún resultado no causa más que frustración.
admito otra vez que la rutina es el peor enemigo para la inspiración y el progreso como persona, y contradictoriamente a lo que quiero, tengo una rutina muy cómoda que no me exige casi nada de esfuerzo y hace mis días más llevaderos.
y tú que me estas leyendo en estos momento, ojalá no te guste este blog y no quieras regresar otra vez hasta que la curiosidad te traiga con las esperanzas de tener alguna noticia mía, porque yo odio exhibirme, y más escribir para alguien en especial.
pero siempre lo necesito, y para terminar… siempre al acabar de escribir unos cortos párrafos, no aguanto leerme una puta vez más.